En medio de la penumbra, desde una montaña cercana a la cárcel de El Rodeo I, a las afueras de Caracas, familiares de presos políticos se comunican a gritos con quienes están recluídos en ese denominado ‘centro de tortura’ de Venezuela.
De manera espontánea y ante la necesidad, los colombianos presos en ese lugar se unieron a ese peculiar canal de comunicación, que vieron como alternativa para mostrar que siguen vivos, pero también para pedir ayuda y mantenerse vigentes.
La Opinión conoció siete videos, grabados por estas personas la noche del pasado viernes 27 de febrero, que dan cuenta de cómo esta forma de comunicación vence el encierro y la represión.
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En el registro audiovisual, todo es oscuridad. Apenas el destello de la luna permite distinguir el cielo y en el horizonte algunas luces nocturnas titilan. Los rostros de quienes manipulan los teléfonos celulares no se distinguen, pero si voces claras y firmes de mujeres, y luego de un hombre, que prestan sus gargantas para trasladar mensajes de esperanza a quienes aguardan por la libertad.
“¡Oído! ¡Colombiano! ¡Carlos Cañas! ¡Tatiana y Jero. Te aman!”, grita una mujer desde la montaña. Segundos después, se oye la respuesta: “¡Yo también los amo!”.
Martín Emilio Rincón, Danner Barajas, Arley Espitia, Luis Quinchía, Ender Gómez y los hermanos Pantaleón recibieron el mismo tipo de mensajes. Cada uno respondió.
En otro video dicen que: “¡Somos 18 colombianos secuestrados!”, y hablan de su situación: “¡Hay compañeros que ya cumplieron condena, mientras que otros tienen retraso procesal y fueron trasladados a esta prisión!”.
“Esto ha sido muy duro”, expresa Yeraldyn Enciso, esposa de Danner Barajas. Asegura que ese video es lo más reciente que conoce de él, aunque indicó que el pasado lunes pudieron hablar telefónicamente, pero al ser llamadas supervisadas, él no puede dar mayores detalles de su condición, si está enfermo o si ha sido golpeado.
“Solo puede decir que está bien. Lo sentí preocupado por su familia y ansioso por saber cuándo va a salir, pero sobre eso tampoco se les puede decir nada, porque si no cortan la llamada”, explicó Enciso.

Huelga de hambre activa
La situación de los colombianos presos en el vecino país es tan incierta como precaria, a pesar de los acontecimientos que vienen ocurriendo desde la captura de Nicolás Maduro el pasado tres de enero.
Y es que aunque la coyuntura representó una oportunidad para su liberación, como sucedió con ciudadanos de otras nacionalidades que estaban en la misma condición, esto no pasó con la mayoría de colombianos que siguen tras las rejas de manera injusta.
Por esta razón, el grupo de 18 connacionales recluidos precisamente en El Rodeo I se unieron a una huelga de hambre organizada para llamar la atención, en la que completan hoy 17 días.
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Iván Colmenares, liberado en octubre pasado luego de ser víctima de detención arbitraria en Venezuela por casi un año, habló con La Opinión y dijo que las acciones de protesta son las únicas que consiguen para hacerse escuchar, pues sienten que “sus procesos están detenidos y que el tiempo pasa sin respuestas”.
“Una huelga de hambre es una decisión muy dura. Quien la inicia se enfrenta al desgaste físico extremo, a presiones psicológicas y al riesgo de represalias o aislamiento, pero es la única manera de llamar la atención del mundo. Sé lo que significa estar ahí y sentir que nadie escucha”, dijo.
Cumbre Petro - Delcy ¿Clave?
Frente a la situación que atraviesan decenas de connacionales que, de acuerdo con Colmenares, podrían ser más de 80, la reunión prevista para el próximo 14 de marzo en Cúcuta entre Gustavo Petro y la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, sería clave para avanzar en el proceso de liberación.
“Sin duda puede ser un momento importante. Estos encuentros abren espacios de diálogo directo y ojalá el gobierno colombiano aproveche esa oportunidad para insistir en su liberación”, dijo Colmenares.
No obstante, señaló que “a veces estos procesos avanzan de manera silenciosa y las liberaciones pueden darse incluso antes, si hay gestiones diplomáticas en curso. Ojalá así sea. Lo importante es que el tema siga presente y que no se deje de insistir hasta que todos los colombianos puedan regresar a casa”.
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Esperanza en la Ley de Amnistía
La Ley de Amnistía aprobada recientemente en Venezuela podría representar otra luz de esperanza para los colombianos presos en el vecino país.
Raúl González, activista de derechos humanos en Venezuela, explicó que la amnistía debería beneficiar a los colombianos, dado que se refiere a hechos y no a personas.
Sin embargo, esa concepción de la ley, que aplica solo en 13 casos, relacionados con momentos específicos de la historia política venezolana, como el golpe de estado en 2002, o las manifestaciones en 2025, es lo que la hace excluyente y podría jugar en contra.
“En el caso de los colombianos, estarían sujetos a mecanismos paralelos a la ley para revisar los casos. Allí será clave la negociación política. Por ejemplo, si Delcy quiere reunirse con Petro, un gesto debería ser la liberación de todos los colombianos presos”, señaló el activista.

Mientras tanto, desde El Rodeo I, retumba el eco de los colombianos que “¡fuertes, resistentes, seguimos en huelga!”, antes de despedirse cantando el himno nacional.
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