Del equipo departamental al nacional
La historia de Daniel Villamizar en el deporte fue impulsada por su nona Rosa Conde, quien lo acompañaba a los entrenos después de cumplir con sus obligaciones educativas comprendiendo que su madre María Díaz y su padre Anider Villamizar, ocupaban su tiempo en las diferentes labores.
Tras el fallecimiento de su nona, Daniel se alejó un tiempo del fútbol y regresó un par de años después tras una invitación de Samuel Castaño, un amigo que se convirtió en hermano.
Samuel, en 2020, lo ayudó acercarse a la Selección Norte de Santander de futsal auditiva, con el entrenador Luis Fernando ‘Tuto’ Barajas.
“Daniel llegó a Linorsor (Liga Nortesantandereana de Sordos) en 2020 con bases de fútbol 11, pero empezó ese proceso y lo fuimos amoldando. Siempre he dicho que tiene una ventaja y es que es una esponja porque absorbe muy fácil cada una de las instrucción y de a poco se fue enamorando del fútbol sala”, aseguró Barajas, seleccionador departamental.
Con el elenco rojinegro, Villamizar alcanzó la medalla de plata en los Juegos Paranacionales del Eje Cafetero 2023.
“Tiene varios desempeños. Puede hacer de pivot y ala, así como actuar de quinto jugador entrenado como arquero. Ha aprendido muy bien la parte técnica, la táctica y hemos incrementado la parte física. Hoy es un jugador primordial en la Selección Colombia gracias a su disposición y disciplina”, enfatizó Tuto, contador público de profesión.
Sus destacadas actuaciones con Norte de Santander terminaron llevando a Daniel al elenco nacional tras superar tres microciclos en Bogotá, donde mostró una alta capacidad para adaptarse a la altura y a las bajas temperaturas.
El cucuteño confesó que al comienzo el entendimiento fue un reto nada fácil, puesto que algunos de sus compañeros se comunican por lenguaje de señas.