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El legado que deja Julio García-Herreros
Desde la dirección de la entidad buscó llevarla al más alto nivel, como patrimonio cultural de la región.
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Domingo, 14 de Diciembre de 2025

La vida de Julio García-Herreros Prada está surtida de acciones positivas. Su formación profesional en el campo de la Comunicación Social y el periodismo le infundieron una visión dinámica de la existencia y con ese énfasis asumió sus responsabilidades. No se conformó con la mera rutina sino que buscó ampliar los quehaceres cotidianos con el conocimiento en función de la utilidad pública o el interés general, sobre todo en la vertiente de la cultura.

Sobre el ejercicio del periodismo tenía claridad óptima. Por eso buscaba que las organizaciones representativas del gremio contribuyeran a fomentar la idoneidad y la ética. Siempre apoyó las tareas que tenían tal finalidad.

Pero su mayor desempeño lo tuvo Julio García-Herreros en el manejo de la Biblioteca Julio Pérez Ferrero. Desde la dirección de la entidad buscó llevarla al más alto nivel, como patrimonio cultural de la región. La fortaleció con la red de más de 25 centros de lectura. Con ello fomentó el hábito de acceder al libro como fuente de saberes en la perspectiva de una cobertura generalizada.

La consolidación de la Fiesta de Libro cada año fue  afortunada iniciativa de García-Herreros desde la dirección de la Biblioteca. Los actos programados le aportaron a la región tener a su alcance buena parte de la creación literaria del país o el contacto con escritores de todos los géneros. Fue una apertura de actualización, con la posibilidad de aprovechamiento en el área de la educación.

La Fiesta del Libro, sin duda debe alcanzar nuevos desarrollos, con articulación a aspectos relevantes de la cultura. No debe dejarse marchitar y cada vez requiere ofrecer novedades de beneficio colectivo.

Sin duda, pues, Julio García-Herreros le puso aliento a la cultura en la región desde su gestión en la dirección de la Biblioteca Julio Pérez Ferrero durante casi 25 años. Su dedicación fue de resultados a pesar de las estrecheces económicas que predominaron. Esto debe ser tomado en cuenta y seguir abriéndole espacio a la Biblioteca y a todo cuanto genere en beneficio del desarrollo cultural.

El legado de García-Herreros debe tomarse como un activo de la región, pero requiere aumentar su caudal no solamente para evitar su sequía sino también en el interés de promover beneficios para todos.

El homenaje a García-Herreros tras su muerte no debe quedarse en el vacío lamento. Hay que seguir alargando el camino que hizo su andar. Esto impone mejorar las condiciones que le garanticen a la Biblioteca un desarrollo con mayor cobertura en la comunidad regional.

El nombre de García-Herreros debe seguir vigente entre los nortesantandereanos por todo cuanto él hizo de utilidad para la región. Sus esfuerzos no deben descontinuarse. Quien asuma las funciones en la dirección de la Biblioteca tendrá que tomar en cuenta el patrimonio que construyó en su vida en el ámbito de la cultura Julio García-Herreros.

Puntada

¿Merece el Premio Nóbel de Paz quien ha expresado abiertamente su aprobación a la posibilidad de que una nación extrajera invada la suya mediante el uso de la fuerza o que sea complaciente con las acciones del genocida del pueblo palestino?

ciceronflorezm@gmail.com


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