Tras una investigación exhaustiva, la Procuraduría General de la Nación anunció este martes, 17 de marzo, que la muerte de Kevin Arley Acosta, un niño de siete años que padecía hemofilia severa, se produjo por presunta negligencia de la Nueva EPS, al no garantizar la entrega oportuna de un medicamento preventivo.
Según la investigación, la omisión médica se derivó de la falta de pagos a las Instituciones Prestadoras de Salud (IPS) que dejó a la víctima sin atención asignada durante dos meses y que hoy mantiene en riesgo vital a otros 2 mil pacientes en el país.
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El informe revelado por el Ministerio Público sobre las circunstancias del deceso del menor determinó que la falta de suministro del tratamiento conocido como Emicizumab puso al niño en una “situación clínica crítica”.
Además, el ente de control detalló que Kevin Arley estuvo prácticamente dos meses sin recibir el fármaco, ya que Medicarte, la IPS encargada de su atención, suspendió las entregas a los usuarios por la falta de pagos de la Nueva EPS.
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