En un 50% quedaron afectadas las obras de recuperación del cauce del río Chitagá en su paso por Puente Real, vereda Llano Grande, debido a las torrenciales lluvias de los últimos días.
También las intervenciones que se hicieron en la vía que comunica con el sector rural de Don Antonio, La María, Hoja Ancha, La Amarilla y jurisdicción de Silos quedaron en mal estado.
Las autoridades municipales prevén que, de continuar la temporada de lluvias, en esa parte del municipio podrían quedar incomunicados 300 productores agropecuarios.
El jueves 2 de julio las precipitaciones atmosféricas aumentaron los cauces de los ríos Cáraba y Chitagá que se une en el sector de Puente Real, creando zozobra entre la comunidad campesina.
Allí las aguas se salieron del cauce inundando cultivos; lo que destruyó parcialmente el paso terrestre y acumuló material de arrastre en más de 600 metros de lado y lado del puente.
La arremetida de la naturaleza puso en peligro la estructura del paso, elevando que por su antigüedad fue declarado Bien de Interés Cultural de Carácter Nacional a través de la resolución 0109 de 2005.
De manera inmediata, el alcalde Jorge Rojas Pacheco dio a conocer la situación al Gobierno Departamental en donde después de valorar los daños y declarase la alerta naranja, se designaron recursos para recuperar el paso terrestre, construir muros de contención y hacer el dragado de más de 400 metros en el área del puente histórico.
En las obras se invirtieron 197 millones de pesos aportados por la Gobernación y el Consejo Departamental para la Gestión del Riesgo.
La alcaldía asignó 70 millones de pesos para obras de protección y apuntalar la estructura con el propósito de evitar que el puente se desplome.
El alcalde aseguró que, con los primeros aguaceros de la segunda temporada de lluvias de noviembre, la creciente del río Chitagá afectó las intervenciones que se hicieron hace algunas semanas. “Son las arremetidas de la naturaleza y en esta ocasión las lluvias golpean de manera inclemente esa parte del sector rural”.
Aumentan víctimas por lluvias en Táchira
Las víctimas dejadas por el desbordamiento del río Carapo y las lluvias que azotaron al Táchira durante el pasado fin de semana, aumentan a medida que avanza el censo elaborado por las autoridades para determinar la magnitud de la afectación, y las pesquisas en los cauces de las zonas donde fueron reportadas personas desaparecidas.
En este sentido, efectivos de protección Civil Torbes localizaron una tercera víctima fatal por la crecida de las aguas del río Carapo. El hallazgo se produjo en el sector El Playón de Agua Dulce, a unos 4 kilómetros de distancia del grupo de búsqueda. El cadáver fue identificado como Elba Velasco de aproximadamente de 55 años.
El alcalde del municipio Junín, Ángel Márquez, hizo un primer balance de la tragedia y alertó sobre las precipitaciones que se continúan registrando hacia las cabeceras de los ríos. Destacó que se contabilizaron 3.356 familias afectadas en los sectores Jagual, Agua Linda, Manantial, Cañaveral, El Rosal, El Cafetal, San Diego, Mata de Guadua, Calle Colombia, La Palmita, Avenida 11 del Centro, Matadero y La Fortuna. Hay casos aislados en el barrio Alí Primera y en la batea del kilómetro 5.
Entre las personas afectadas se encuentran 432 adultos mayores, 592 niños, 139 mujeres embarazadas y 173 personas con discapacidad. Las fuertes precipitaciones ocasionaron daño a 1.271 viviendas, de las que 209 requieren reubicación inmediata, 270 tienen problemas graves y 445 daños leves. El mercado “Los Carapos” fue afectado en un 60 por ciento y por orden de Protección Civil debe ser desalojado.
También resultaron afectados 14 puentes en el sector. / Foto: Cortesía.
Puente aéreo
A la Base Militar Buenaventura Vivas del Táchira, llegaron insumos, enseres y alimentos de primera necesidad enviados por el Gobierno venezolano para apoyar a las familias del municipio Junín que perdieron sus viviendas.
“Más de 12 toneladas de ayuda humanitaria envió el Gobierno del presidente Nicolás Maduro, a las familias afectadas”; dijo Freddy Bernal, enlace gubernamental para la entidad fronteriza, quien precisó además que “a través del establecimiento de un puente aéreo, llegó este lunes a la Base Militar Buenaventura Vivas del Táchira; insumos, enseres y alimentos de primera necesidad tales como colchonetas, agua potable, cobijas, alimentos enlatados, granos, entre otros”.
Cuatro instituciones educativas funcionan como centros de atención social, para resguardar a los damnificados y se implementaron centros de alimentación, donde se les brindan las tres comidas diarias a 2.300 personas.
