Aunque reconoce que no siempre es fácil equilibrar las exigencias del servicio con el tiempo en familia, tiene claro que su compromiso con sus hijas es permanente. Para lograrlo, cuenta con el apoyo de su esposo, con quien comparte las responsabilidades del hogar y la crianza.
Nacida en Norte de Santander, define a la madre nortesantandereana como «un ser que nunca se rinde, creativa al momento de buscar soluciones para sacar adelante a sus hijos».
La sargento Carrillo representa a miles de mujeres colombianas que trabajan día a día por el país y que, al mismo tiempo, entregan todo su amor y esfuerzo por sus familias. Su historia refleja la fortaleza, entrega y vocación de servicio de las madres que integran el Ejército Nacional, siempre dispuestas a darlo todo por sus hijos, como lo hace cada día por Salomé y Valentina.
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